Ha vuelto, finalmente,
aquel caballero de la oscuridad,
ha vuelto para llevarme consigo,
o tra vez, a las sombras...
¡Pero cuanto amo estar en las sombras!
¡y cuanto amo la luz!
amo cualquier lugar
si estoy en compañía de él
Dulce y tierno dolor,
como mimos y caricias,
formidables lagrimas,
gritos silenciosos,
¡y falsas sonrisas!
falsa tranquilidad,
verdadera tempestad en mi alma
[Gre*]
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